
Bruxismo es un proyecto sobre el desgaste y la fragilidad. Sobre el intento de restituir algo que no se puede remplazar. Un acto patético y bello, intensamente humano.
El proyecto consta de una vídeo instalación, una serie de naturalezas muertas (serie de fotografías) y una caja colección.
El proyecto consta de una vídeo instalación, una serie de naturalezas muertas (serie de fotografías) y una caja colección.
“Sobre el cuerpo”, extracto de Diario de un mal año, de J.M. Coetzee
Los dientes son más misteriosos. Los dientes en “mi” boca son “mis” dientes, forman parte de mí, pero lo que siento por ellos es menos íntimo que, por ejemplo, lo que siento por mis labios. No los siento ni más ni menos míos que la prótesis de metal o porcelana que tengo en mi boca, obra de unos dentistas cuyos nombres he olvidado. Me siento propietario o custodio de mis dientes, en vez de sentir que mis dientes forman parte de mí. [...]
Si X hubiera sido enterrado, las partes de “su” cuerpo que habrían vivido más intensamente, que eran más “él”, se habrían descompuesto, pero “sus” dientes, de los que tal vez había tenido la sensación de que tan solo estaban bajo su cuidado y custodia, habrían sobrevivido mucho tiempo. Pero, claro, a X no lo enterraron, sino que lo incineraron, y los constructores del horno que lo consumió se habían asegurado de que la temperatura fuese lo bastante alta para convertirlo todo en ceniza, incluso los huesos, incluso los dientes. Incluso los dientes.
Los dientes son más misteriosos. Los dientes en “mi” boca son “mis” dientes, forman parte de mí, pero lo que siento por ellos es menos íntimo que, por ejemplo, lo que siento por mis labios. No los siento ni más ni menos míos que la prótesis de metal o porcelana que tengo en mi boca, obra de unos dentistas cuyos nombres he olvidado. Me siento propietario o custodio de mis dientes, en vez de sentir que mis dientes forman parte de mí. [...]
Si X hubiera sido enterrado, las partes de “su” cuerpo que habrían vivido más intensamente, que eran más “él”, se habrían descompuesto, pero “sus” dientes, de los que tal vez había tenido la sensación de que tan solo estaban bajo su cuidado y custodia, habrían sobrevivido mucho tiempo. Pero, claro, a X no lo enterraron, sino que lo incineraron, y los constructores del horno que lo consumió se habían asegurado de que la temperatura fuese lo bastante alta para convertirlo todo en ceniza, incluso los huesos, incluso los dientes. Incluso los dientes.
Enfermedaddes de la boca, por David GrispanEl bruxismo puede definirse como la hiperactividad no fisiológica de la musculatura masticatoria, que se traduce clínicamente por el contacto oclusal repetido, constante o intermitentemente, y que se manifiesta por apretamiento, rechinamiento, frotamiento o golpeteo dentarios".
"La bruxomanía debe entenderse como una forma de neurosis vinculada a la ansiedad, a la angustia, a la tensión emocional y al nerviosismo. El permanente "stress" psíquico a que muchas personas se ven sometidas por el ajetreo de la vida actual durante las horas del día hace que de noche principalmente, aparezca el fenómeno de Karolyi".
"Rees ha referido un caso de desgaste excesivo por rechinamiento. La paciente, muchacha de 22 años de edad, tenía el hábito de rechinar sus dientes durante la noche, acentuado por pesadillas desagradables, como lo comprobó la enfermera. No sólo las superficies oclusales mostraban un grado muy marcado de desgaste con facetas altamente pulidas que casi llegaban a nivel gingival, sino que sus cóndilos estaban tan desgastados que con frecuencia se despertaba con luxación de mandíbula, gritando para que la atendieran".
"La bruxomanía debe entenderse como una forma de neurosis vinculada a la ansiedad, a la angustia, a la tensión emocional y al nerviosismo. El permanente "stress" psíquico a que muchas personas se ven sometidas por el ajetreo de la vida actual durante las horas del día hace que de noche principalmente, aparezca el fenómeno de Karolyi".
"Rees ha referido un caso de desgaste excesivo por rechinamiento. La paciente, muchacha de 22 años de edad, tenía el hábito de rechinar sus dientes durante la noche, acentuado por pesadillas desagradables, como lo comprobó la enfermera. No sólo las superficies oclusales mostraban un grado muy marcado de desgaste con facetas altamente pulidas que casi llegaban a nivel gingival, sino que sus cóndilos estaban tan desgastados que con frecuencia se despertaba con luxación de mandíbula, gritando para que la atendieran".
"Watz cuenta que un hombre, en Cochinchina, donde las mujeres ennegrecen la dentadura, dijo despreciativamente de la esposa del embajador inglés, "que ella tenía los dientes blancos como un perro".
Investigación del Dr. Gustav Korkhaus en momias. Todas muestran destrucciones similares de los dientes producidas por la arena que quedaba en la harina molida a mano con la que se hacía el pan. Esto causó una temparana pérdida de molares por abrasión excesiva, exposición de la pulpa y pérdida de hueso periodontal.
Estudio comparativo del Dr. Gustav Korkhaus entre dos osos de la misma raza, edad y sexo. El primero fue criado en un circo y el segundo en su hábitat natural. El oso criado en el circo muestra una atrición inusual en sus dientes debida al uso de brida.

En odontología forense se comparan los dientes con las cajas negras de los aviones: son la parte del cuerpo que más resiste a agentes externos y proporcionan tanta información como una huella dactilar. La instalación será un archivo de sujetos que bruxan (mastican, rompen) sus propios dientes. Un vanitas formado por un mosaico de personas llevando a cabo la misma tarea. Una ceremonia de iniciación en la que se acelerará el proceso inevitable del deterioro físico.

La obra estará constituída por varios retratos/registros. Cada persona retratada realizará un misma acción, romper una reproducción de su propia dentadura realizada en escayola. Esta acción será reflejada mediante cuatro piezas: una fotografía, una ficha dental, un vídeo y una pieza de escayola.
En la fotografía el sujeto enseña a cámara su dentadura, utilizando unos separadores bucales.
La ficha dental registra los datos del sujeto. Es intervenida por el autor, identificando los puntos de desgaste y perfilando la acción posterior.
La pieza audiovisual muestra una reproducción en escayola de los maxilares del retratado, colocados en un articulador dental. El autor y el sujeto retratado “bruxan” los dientes, borrando la huella de la mordida.
Por último, las dentaduras de escayola ya desgastadas.
El boceto muestra la distribución que tendrán las piezas. La presentación de la obra consistirá en cuatro bloques, situados en el siguiente orden: fotografías, fichas dentales, piezas audiovisuales, escayolas. Los bloques serán simétricos, es decir: los soportes de las escayolas, las pantallas, las fichas y las fotografías tendrán medidas similares. Además, cada retrato ocupará un mismo lugar dentro de cada bloque, siguiendo una numeración como la que figura en el boceto.

Las naturalezas muertas de Bruxismo estarán compuestas por “dientes muertos” y por utensilios y materiales utilizados para intentar arreglarlos. Las superficies donde se compondrán los bodegones serán las del mobiliario de clínicas dentales (cajoneras, archivadores, bandejas dentales...). Composiciones serenas y armónicas, sin funciones simbólicas ni narrativas, estas imágenes serán una invitación a tomar parte de una experiencia puramente visual, pero controlada y manipulada por el autor.
Una colección de piezas dentales muertas: rotas, cariadas o agujereadas. Una colección de prótesis, puentes, fundas e implantes. Una vez más, el hombre imitando la naturaleza.







