sábado 7 de julio de 2007

Wedding 57?


Muestra Artes Visuales INJUVE 2007. Círculo de Bellas Artes, Madrid.









Mr. & Mrs. Pezdirc. Bogomir y Mirjam. Emigrantes eslovenos. Residentes en Long Island, Nueva York. Ingeniero y ama de casa. Clase media estadounidense. Prosperidad. Consumismo. Suburbios. Sin hijos. Gran afición por los viajes. Ella prefería el barco. Él, el avión.







16. Ridgewood, Long Island, Nueva York, EEUU. Marjeta Saksida, Ana Saksida, Cirila Saksida, Mirjam Saksida, Sveta Saksida, Sonija Muhr, Otton Muhr.







1957 OUR HONEYMOON IN MIAMI AND BAHAMAS
77. Miami, Florida, EEUU. Habitación de hotel, Mirjam Pezdirc dormida.
78. Miami, Florida, EEUU. Habitación de hotel, Mirjam Pezdirc dormida.
79. Miami, Florida, EEUU. Habitación de hotel, Mirjam Pezdirc dormida.








203. Celebración de la obtención de la ciudadanía estadounidense de Branco Bizjak, Nueva York, EEUU. Sonija Muhr baila ante la cámara. Simon Kregar la acompaña.







368. París, Francia. Desconocida 11 y Desconocido 23 se besan.







501. Parque Nacional de Yellowstone, Montana, EEUU. Bogomir Pezdirc saluda.
502. Parque Nacional de Yellowstone, Montana, EEUU. Bogomir Pezdirc saluda.








647. Montaña Bromley, Bennington, Vermont, EEUU. Carnaval de invierno. Niño disfrazado de conejo.







1289. Ciudad Prohibida, Pekín, China. Desconocido 63 en coche de juguete.

La imágenes como vicarias de parientes y lugares lejanos en el tiempo y el espacio. Escenarios, personajes y anécdotas numeradas y catalogadas, pero unidas por el misterio, la nostalgia y el patetismo de lo irrelevante.
El turista como espectador de su realidad. El espectador como turista de la realidad de otro. El artista, mero coleccionista.
Sus paciencias.
La del turista, que registra todo lo que ve. La del espectador, que se pierde en las imágenes e intenta encontrarse. La del artista, que busca todos los sellos que faltan en su colección.
Su impaciencia.
La paciencia con las imágenes pone en evidencia la impaciencia con la realidad.
Un almacén de películas enlatadas y su inventario. Una bolsa de sellos que ya no vale la pena clasificar.


Con diez años comencé a coleccionar sellos. Mi familia, repartida por todo el mundo, recortaba y me enviaba las estampillas de su correspondencia. A los once, mi pasión filatélica se acabó. Pero un tío abuelo mío que vivía en Nueva York y al que a penas vi un par de veces en mi vida siguió enviándome sus sellos hasta que murió (hasta mis veintiún años). Tras su muerte, su mujer decidió marcharse de Nueva York y volver a Eslovenia, su país natal, a vivir con sus hermanas. Como sabía de mi afición por el cine (lo sabía a través de mi abuela, porque yo nunca se lo había contado), dijo que si las quería podía quedarme con todas sus películas caseras y su proyector de 8mm. Me acababa de mudar y no tenía televisor, así que empecé a verlas por curiosidad. Como si de una serie de ficción se tratara, veía los episodios de Japón, América del Sur, la luna de miel en Bahamas o la Exposición Universal de Montreal’67. Estoy acostumbrado a ver a mis parientes lejanos en fotos y vídeo, más que en persona, pero nunca había experimentado algo como ver la vida de mis tíos abuelos a través de sus películas. Recuperando la paciencia filatélica de la infancia vi y grabé las casi nueve horas de película. Resumí y realicé un inventario de todos los lugares, personas y sucesos que reflejan las imágenes. Las latas con las bobinas están ahí, montadas y etiquetadas por mi tío. Son realidades materiales. Pero mis tíos son imágenes. Y por eso no puedo evitar confundirlos con la ficción. Ellos son los protagonistas de viajes y anécdotas sin importancia que conforman una ficción confusa, sin objetivo ni continuidad. Las imágenes acaban resultando una colección imposible de completar, pues sólo podría completarse con la realidad. Únicamente tenemos un almacén de lo irrelevante y nuestra paciencia ha quedado en ridículo.

3 comentarios:

María Luisa Vilela Rodríguez dijo...

Federico me pareció sencillamente magnífico,de una gran imaginación que sea el principio de tus grandes excitos.Te felicito y te deseo todo lo mejor. Continúa.

RosaMaría dijo...

Una gran originalidad en tu post, te puedo asegurar que sí, se ve con paciencia pues atrapa y uno quiere llegar al final, eso es lo importante que despierta el interés del que lo mira.
FELIZ AÑO NUEVO.

RosaMaría dijo...

Hey... vine a visitarte pues tenía ganas de ver más y disfruté de nuevo de éste pero... A trabajar!! Que lo tuyo es bueno...